Acompañamiento en el proceso de educación de los adolescentes.

Uno de los mayores retos que tiene la educación es el adaptarse a las nuevas necesidades de los estudiantes. Esto implica comunicarse de manera diferente, comprender las nuevas tecnologías, así como conocer el contexto en el que se desarrollan los adolescentes, por lo tanto, la tutoría dentro de los centros educativos es de suma importancia para afrontar estos nuevos desafíos. 

La tutoría se debe comprender como un momento de enseñanza al igual que de cuestionamiento para la resolución de las diferentes inquietudes de los adolescentes, lo cual la convierte en un espacio para el acercamiento y el establecimiento de un vínculo de confianza entre el tutor y los alumnos. El tutor debe de tener una visión amplia y abierta del panorama en el cual los alumnos se desarrollan para que de esta manera pueda detectar sus necesidades; es decir, debe estar disponible para conocer al ser humano que hay en cada estudiante.

El acompañamiento en la transición de la niñez a la adolescencia, así como el paso a la vida adulta son periodos complicados y de conflicto en los seres humanos, por este motivo, resulta indispensable el seguimiento de los jóvenes para garantizar un buen desempeño en la escuela y en su vida personal. Ser padre de familia en estos tiempos supone un reto importante debido a los cambios sociales y tecnológicos; por esta razón, la comunicación entre el tutor y los padres debe enfocarse en el continúo seguimiento del proceso de aprendizaje, desarrollo de las habilidades personales y académicas de los alumnos, así como su retroalimentación teniendo como referencia los contextos sociales en los que se desarrollan los alumnos.

El trabajo del tutor con los padres de familia es un área fundamental de la labor de los centros educativos ya que se va creando nexos que van acercando a los padres a los procesos formativos. Por tanto es menester de las escuelas crear y reafirmar la relación entre los padres de familia y el tutor para el apropiado acompañamiento de los alumnos; establecer un diálogo y mantenerlo es importante para así comprender la etapa que están viviendo los alumnos y sensibilizar tanto al tutor como al padre de familia de las situaciones por las cuales atraviesan los adolescentes.

Asimismo, el acercamiento de los padres de familia a la escuela permite al alumno sentirse más seguro de las decisiones que toma y a la vez, sentirse acompañado en esta etapa de su vida. El vínculo entre tutor y padres de familia permite llegar a conocer qué y cómo se trabaja dentro y fuera de las clases, lo cual, conduce a saber qué es lo que se quiere y pretende de los alumnos.

En la educación actual resulta una necesidad y una prioridad el acompañamiento de los alumnos ya que es una herramienta mediante la cual se llega a comprender la historia de vida de los adolescentes, se conocen sus necesidades, inquietudes y objetivos; de modo que el papel del tutor y los padres de familia, siendo estos últimos las máximas autoridades de los jóvenes, son esenciales para el desarrollo integral de los alumnos, por tanto, mantener una buena relación y crear un lazo fuerte entre tutor y padres de familia permite intervenir de manera significativa en la vida del alumno.

En conclusión, se puede decir que la labor del tutor no tendría éxito sin el apoyo y seguimiento de los padres de familia, ya que ellos son uno de los pilares fundamental de la educación de los próximos líderes de la sociedad.    

Diego Díaz Pérez.

*Maestro en Estudios Superiores de la Lengua Española por parte del Universidad de Granada. Profesor y tutor a nivel secundaria y docente de bachillerato. Correo electrónico: diegodiazpe@gmail.com

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