El derecho fiscal. Docencia y pedagogía en su enseñanza.

Mtro. Andrés Godínez Bustos.

1.- Expectativas del profesor y alumno.

A manera de observación general que se desprende de los educandos, en los años del desempeño de la docencia, se advierte en un alto porcentaje, que la expectativa del alumno en el aprendizaje de los fundamentos principales del derecho fiscal o tributario, se basa en los métodos y costumbres adquiridos, con los diversos profesores titulares de diferentes materias en las facultades de derecho, donde el alumno es saturado de conceptos y premisas de aplicación general, para cierta rama del derecho, que serán aplicables en cada caso concreto, bajo una ecuación de aplicación derivada de las leyes que rigen determinada especialidad, y que se conservan estáticas para ser utilizadas por el ejecutante, o aprendidas por el incipiente estudiante, pues tales principios derivan del antiguo derecho romano, y evolucionan conforme los usos y costumbres de las sociedades moderna se transforman.

Esto es válido en una primera etapa en la educación del novel estudiante, que debe fijar en la mente, el basamento del derecho tributario y sus premisas, casi en una forma gráfica, que le permitan ubicar a las autoridades en el área natural de sus funciones, como sujetos activos, frente a los gobernados como sujetos pasivos, dentro del límite y alcance de sus derechos en el ámbito tributario.

2.- Concurrencia de ramas del derecho. Dificultad sui géneris.

Así, la información primera que llega a la mente del estudiante del derecho fiscal, tiene una connotación y parte medular, que la hace de dificultad especial y poco parecida a la información que se expone en otras ramas del derecho, debido a una condición que se asienta en el fondo del derecho tributario: La concurrencia de todas las ramas del derecho, en el nacimiento y solución de los problemas suscitados en el derecho impositivo.

En efecto, derivado del derecho administrativo, el derecho fiscal abriga en su génesis, desarrollo, implantación, ejecución y solución, a las diversas ramas del derecho laboral, penal, civil, mercantil, familiar, financiero y demás, al encontrarnos frente al estudiante con el tratamiento de dos tipos de personas: físicas y morales, con obligaciones frente al Estado de carácter preferente, condición exclusiva que les hace ubicarles ante todo en una permanente circunstancia de obligatoriedad, con plazos definidos por la ley y de alcances generales, bajo pena de incurrir en incumplimiento y consecuentes sanciones previstas en la norma tributaria.

Por ello, los casos cotidianos y especiales, que se sujetan al análisis dentro del derecho fiscal, deberán encontrarse regulados por todas las ramas del derecho que les sean aplicables, a efecto de llegar a una verdad legal mas cercana a la justicia.

3.- Retrospectiva del profesor, a temas adyacentes.

Desde los primeros conocimientos que expone el maestro en el aula, indebidamente se presume que el educando conoce, ha entendido y domina, algunos principios generales y particulares del derecho civil, laboral, mercantil, penal, y diversas especialidades, encontrándose el docente en un realidad distinta cuando se percata que los alumnos apenas recuerdan aquello que les ha sido enseñado por otros maestros, en otras ramas, por lo que se ve forzado a repasar en retrospectiva, aquellos principios de otras materias, que serán indispensables para la comprensión del derecho fiscal que pretende enseñar.

Suponer que los alumnos dominan aquellos conceptos, transmitidos por diferentes profesores en otras materias y con ello iniciar un curso, coloca al maestro en derecho fiscal en el camino del fracaso, pues a esa aventura, tal vez salga triunfante una minoría y no con calificaciones aceptables. Por ello, es recomendable incursionar en las primeras clases, en la pesquisa necesaria para conocer el nivel de aprendizaje previo del educando, recordando brevemente los conceptos que serán indispensables para la mejor comprensión del derecho impositivo.

El docente responsable, al inicio del curso repasará en forma somera con el alumnado, aquellos lineamientos de otras ramas del derecho, que son prevalentes en la comprensión del propio derecho tributario, conminando a los educandos al estudio de la información recibida con anterioridad por los diferentes maestros que conforman la barra académica.

4.- Método inductivo de enseñanza.

Una vez superada la etapa de transmisión directa de conocimientos básicos, que conforman la columna vertebral del derecho tributario, los casos de análisis y aplicación deben ser transmitidos por el profesor a través del método inductivo, donde el alumno descubre que las repuestas a sus preguntas no son contestadas directamente, antes bien, deberá ser llevado de la mano por el profesor, hasta encontrar la respuesta o respuestas, que podrán ser absolutas tratándose de casos donde existe un criterio jurisprudencial de los tribunales competentes, o relativas, en los diversos casos donde la interpretación juega un papel importante en las decisiones, que emanan del texto de las leyes y reglamentos aplicables.

Precisamente el derecho tributario, donde descansa la aplicación de otras ramas del derecho, debe ser entendido bajo el camino de la respuesta indirecta, que provoca en el alumno el razonamiento parcial de las figuras legales, hipótesis de aplicación y normas reguladoras, para así comprender su especial naturaleza y la remisión a diversos compendios de leyes, que finalmente le lleven a entretejer una solución integral, en aras de revestirla de legalidad, justicia y respeto a las garantías consagradas en nuestra Constitución Política.

5.- Conclusiones lógicas

En el aprendizaje del derecho fiscal, convergen, como se ha dicho, diversas ramas del derecho, aunado a ello, deben ponderarse también algunos aspectos de política fiscal del momento de aplicación y de criterio de los gobernantes en materia hacendaria, llegando al caso de cubrir algunos riesgos de resultado, derivados de las necesidades de recaudación tributaria, donde el alumno percibirá, desde esta etapa temprana de recepción de conocimientos, que debe actuar con astucia y cautela, a la hora de la definición de un caso que se le plantee, en concreto.

Así, la enseñanza en las aulas debe prevenir un estudio integral, tanto en la consultoría en el ejercicio privado del futuro abogado, como en el desempeño de una función en el servicio público, que entonces estarán acordes a los vaivenes de los criterios que emanan de las autoridades tributarias a través de las “misceláneas fiscales”  y otras reglas que se emiten durante el ejercicio fiscal, y llegan a las diversas instancias de la jurisprudencia en los tribunales administrativos, o del poder judicial federal, crisol de justicia donde se debe luchar por la independencia de criterio, sin sucumbir a las presiones de diferente naturaleza, de los poderes ejecutivo y legislativo.

De este modo, el resultado de una investigación en materia fiscal dentro de las aulas, y en la propia transmisión de conocimientos, estará cuidadosamente protegida, que no subyugada, a la política fiscal del momento, pero siempre aconsejando al alumno que considere éste aspecto al momento de la definición de cada caso que se le plantea.

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